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La Unión Europea afronta el desafío de reducir la contaminación que producen los vehículos con el objetivo de mejorar la calidad del aire. Algunos estudios sostienen datos muy alarmantes sobre el tema, como que el tráfico supone el 60% de las emisiones totales en las ciudades, o que los niveles reales de emisiones de conducción exceden los estándares europeos y algunos valores contaminantes indicados por los fabricantes de vehículos.

Este nuevo proyecto LIFE de CARTIF propone la creación de un sistema de gestión global de emisiones, llevado a cabo por el Gobierno español y el Ayuntamiento de Sofia (Bulgaria), empleando un nuevo dispositivo de teledetección adaptado a los requisitos de la UE mediante la inclusión del NO2. Es la primera vez a nivel mundial que se va a aplicar este tipo de política para identificar vehículos altamente contaminantes, monitorizar la evolución de los niveles de emisiones empíricas y cuantificar el ahorro de volúmenes de emisión.

Los principales objetivos del proyecto son:

-La puesta en marcha de una nueva política de movilidad sostenible basada en información empírica relacionada con las emisiones del tráfico, con dos objetivos. Por un lado, controlar y cuantificar las emisiones reales del tráfico rodado. Y por otro, crear un sistema global de emisiones para dos tipos de usuarios; un modelo público dirigido a entidades públicas con poder legislativo para reducir hasta un 20% las emisiones de tráfico a través de la identificación de emisores altos, notificación y reparación; y un modelo de flota, dirigido a flotas privadas o controladas para reducir hasta el 20% de sus emisiones y entre el 3 yel 5% del consumo de combustible.

-Desarrollo de una nueva herramienta basada en la tecnología de teledetección RSD+, que medirá las emisiones reales de conducción de acuerdo con las normas de la UE de manera no intrusiva con alta precisión y las más preocupantes para la población.

-La publicación y diseminación de los resultados con el objetivo de poder replicar el modelo en el resto de países miembros de la Unión Europea y en otros continentes.

El modelo piloto en España se llevará a cabo en Madrid, donde se monitorizarán 700.000 vehículos al año con dos dispositivos RSD+. Los vehículos identificados como ‘emisores altos’ recibirán una notificación para que reparen el vehículo. Si vuelve a ser identificado como ‘emisor alto’, el propietario será apercibido. Con la reparación de este tipo de vehículos se espera una reducción de emisiones del 14,8% (CO), 2.8% (HC) y 22,7% (NOx, NO, NO2) del volumen total de emisiones. Incluso si sólo se repara la mitad de estos vehículos, sería posible reducir las emisiones de CO2 hasta 16 millones de toneladas al año.

El modelo piloto búlgaro se medirá en una flota controlada de 150 autobuses de Sofia (Bulgaria). Un estudio reciente sobre los autobuses concluyó que la identificación de un 6,6% de ‘emisores altos’ y su reparación supuso una reducción del 84% de las emisiones. Este programa de monitorización continua permitirá una reducción mayor, y se espera que el ahorro en combustible sea de entre el 3 y el 5%.

El consorcio del proyecto lo forman el Centro Tecnológico CARTIF (como coordinador), la empresa OPUS-RSE, el CIEMAT, la Dirección General de Tráfico (DGT) y el Ayuntamiento de Sofia (Bulgaria).

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