Proyecto BRICKER: logros y retos a alcanzar tras su primera reunión de evaluación

04 mayo 2015

El consorcio del proyecto BRICKER (cuyo objetivo es encontrar nuevas  soluciones para reducir en un 50% el consumo energético en edificios públicos) puso en común las primeras conclusiones alcanzadas tras dos años de trabajo.

En estos momentos, las especificaciones técnicas para la construcción de las diferentes soluciones energéticas están ya definidas así como las bases sobre las que se efectuará la monitorización de los ahorros energéticos y económicos a conseguir en los demostradores. Además, se ha trabajado en el diseño de guías de replicación, en las que reflejar los retos, dificultades y soluciones para llevar a cabo con éxito la aplicación de medidas eficientes en edificios públicos no residenciales, ya que uno de los principales objetivos del proyecto es la replicabilidad del mismo en construcciones similares ubicadas en diferentes localizaciones europeas.

También son de resaltar los trabajos ya efectuados para llevar a cabo la integración de las diferentes soluciones activas y pasivas que constituyen el sistema BRICKER de tal manera que se logre alcanzar los ahorros en energía primaria planteados en la Directiva 2004/8.  Las tareas desempeñadas incluyen la simulación en un programa de software de los equipos de cogeneración, solar, geotermia, biomasa y máquinas de adsorción, que actúen como una única unidad integral bajo diferentes configuraciones y escenarios energéticos. Con esta tarea se pretende conocer la configuración óptima, tanto técnica como económicamente, que cubre la demanda energética de cada edificio. Queda pendiente seguir trabajando en temas de ganancias en eficiencia, perfil de ocupación y confort térmico en los tres edificios.

Por otro lado, el seguimiento del proyecto ha permitido detectar la necesidad de realizar modificaciones al proyecto inicial dada la incompatibilidad encontrada con la integración de algunas soluciones en los edificios. Por ejemplo, se ha considerado que el material conocido como Greencast no es adecuado para su implantación en la fachada del demostrador turco debido a que éste se encuentra en una zona de amenaza sísmica. Por tanto, se utilizará un nuevo producto, de mayor coste,  pero capaz de resistir terremotos y fuertes vientos. También en el demostrador belga  se sustituirá la solución adoptada inicialmente (espumas de poliuretano con materiales de cambio de fase), por otra que es más adecuada para edificios de consumo casi nulo (espuma de poliisocianurato: PIR).

Los hitos a lograr este año son la publicación de las licitaciones que incluya las condiciones particulares del contrato del diseño, fabricación y suministro de las soluciones energéticas y el envío de los prototipos de cogeneración a los edificios. En el caso de los colectores parabólicos, la construcción y montaje se realizará in-situ para reducir costes y riesgos de accidente.

En este punto del desarrollo del Proyecto,  es esencial la colaboración entre los socios (propietarios de edificios, ingenierías y demás expertos de las distintas soluciones) para poder sacar adelante las licitaciones que permitan construir e instalar las soluciones en los tres edificios que forman parte del proyecto.

También es necesario tomar decisiones en cuanto a aspectos legales sobre seguridad, salud y procedimientos administrativos, temas necesarios a la hora de poder establecer las pautas de replicabilidad, que es el objetivo último del proyecto.

Valora este artículo
(0 votos)