Comunicación

Expertos europeos en innovación en agricultura apuestan por los cultivos para producir energía

28 junio 2018

Esta es la principal conclusión a la que llegó el grupo de trabajo EIP (European Innovation Partnership, por sus siglas en inglés) de agricultura sobre energía renovable en su última reunión, con el objetivo de ayudar a los agricultores a obtener un ingreso alternativo gracias al desarrollo de cultivos específicamente creados para generar energía. En Italia, el uso de residuos y cultivos para este fin es una práctica habitual.

Así lo cuenta Ana Trettenero, una de las agricultoras del valle del Po (Italia), que utiliza cultivos para generar electricidad a través del proceso de digestión anaeróbica. La planta donde trabaja, Alfalfa Energia, produce biogás que luego se quema para generar electricidad. Además, produce y empaqueta alfalfa deshidratada de alta calidad gracias al calor excedente.

Esta planta se creó cuando la industria azucarera donde trabajaba cerró por la reestructuración del sector. Los agricultores de la región necesitaban buscar una alternativa, y con el marco regulatorio nacional favorable para desarrollar energía a partir de fuentes de energía renovables, su área tenía un gran potencial para la digestión anaeróbica.

Desde 2012, la planta produce 1MW de electricidad y 1.2MW de energía térmica excedente, recuperada para procesamiento adicional. ‘Nos registramos cuando las tarifas estaban en su punto máximo, y actualmente recibimos un precio garantizado por 1MW producido. Sin embargo, el precio real del mercado es ahora tan bajo que la instalación ya no será viable una vez que desaparezca la ayuda’.

Por este motivo, Trettenero aborda este desafío alentando a los agricultores con tierras marginales o en desuso a considerar la agricultura energética, es decir, el desarrollo de cultivos específicamente creados para generar electricidad y aprovechar al máximo el proceso obteniendo ingresos alternativos. El objetivo es aportar un valor añadido a las zonas de cultivos, siguiendo los principios de la bioeconomía circular.

El grupo EIP de agricultura es uno de los cinco EIP que ha lanzado la Comisión Europea en un intento de promover la rápida modernización de algunos sectores afectados, intensificando los esfuerzos de innovación. CARTIF forma parte de este grupo, integrado por más de 20 expertos de diferentes países europeos, que continúan trabajando activamente para lograr la publicación del informe a principios de 2019.

Los EIP tienen como objetivo simplificar y mejorar la coordinación de los instrumentos e iniciativas existentes y complementarlos con acciones de innovación. Las dos fuentes de financiación más importantes de este grupo en concreto es el programa marco de investigación e innovación Horizonte 2020 y la política de desarrollo rural de la Unión Europea.

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