Comunicación

El proyecto ALCHEMIA tratará de eliminar la radiactividad del agua para consumo humano

25 octubre 2017

El equipo del proyecto, coordinado por CARTIF, trabajará para desarrollar un proceso sostenible que permita reducir la huella de carbono y la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera, además de eliminar en un 75% la radiactividad del agua.

Hasta ahora, el procedimiento más utilizado para eliminar la radiactividad del agua es la ósmosis inversa, una tecnología de purificación del agua que elimina iones, moléculas y partículas más grandes en el agua potable. Sin embargo, la huella de carbono de este proceso es muy elevada, y por tanto, se hace necesaria la búsqueda de procesos que la reduzcan y mejoren la sostenibilidad de los sistemas de potabilización.

ALCHEMIA propone el empleo de sistemas alternativos basados en lechos filtrantes que buscarán reducir la concentración de elementos radiactivos en el agua entre un 75% y un 90%, así como reducir los residuos NORM generados durante la eliminación de la radiactividad en un 90%. Además, con estos sistemas se quiere conseguir una reducción del 80% del consumo de energía respecto a la ósmosis inversa, lo que implicaría también una reducción del 80% de las emisiones de los gases de efecto invernadero. La emisión de este 80% menos de gases de efecto invernadero supondrá una reducción de cerca de 60 toneladas de CO2 anuales.

Los demostradores de este proyecto LIFE estarán ubicados en la provincia de Almería (España) y la región de Viimsi (Estonia). En el caso de Almería, se ha elegido como zona demostradora porque es una de las tres provincias españolas con más concentración de elementos radiactivos naturales en el agua para el consumo.

En la región estonia de Viimsi, se lucha contra la alta radiactividad natural en aguas subterráneas desde la década de los 90. El último estudio realizado al respecto, afirma que alrededor del 18% de la población estonia bebe agua con una concentración de radionucleidos mayor a la permitida por la legislación.

Además de las actuaciones en las plantas de España y Estonia, otras cinco ciudades europeas seguirán el proceso para poder replicar los resultados. El objetivo es difundir esta solución a nivel nacional e internacional y crear una red de tratamiento de radiactividad sostenible.

El consorcio del proyecto está formado por el Centro Tecnológico CARTIF, como coordinador, la Diputación de Almería, el Centro de Investigación en Energía Solar, el Centro Mixto Universidad de Almería/Plataforma Solar de Almería, la Universidad Tecnológica de Tallin, la Universidad de Tartu y Viimsi Vesi Ltd.

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